“Me llamó
Ana Grajales y tengo treinta y dos años. Los últimos diecisiete años de mi vida
los he vivido en Europa, primero en Inglaterra y luego en España. Según
algunos, soy cantante de rock, según otros una loca irremediable. Hoy es la
primera vez que regresó a México, mi país natal.
“Viví en la
ciudad de México durante quince años. Mi madre murió cuando yo tenía siete.
Vivíamos en esa casa. Esa era la ventana de mi cuarto, como pueden ver era una
casa pequeña, de esas que obtienes por créditos estatales, al menos así era
antes, no estoy enterada de cómo es ahora. La casa ya no es nuestra, pero sigue
habitada. En ese rincón mi papá tenía un puesto de comida, tacos y esas
delicias.”
“Mi papá
vive conmigo en España, lo convencí de estar allá hace siete años y puso un
pequeño restaurante. Siempre me apoyó con lo de la música aunque en mis
comienzos se lo mantuve en estricto secreto. Mi tío murió de diabetes en 2003.
Vivió para ver la caída de las Torres Gemelas. Él fue el primero que me hizo
notar que todo eso podía ser una farsa. Trato de seguir su ejemplo. De su
colección de discos yo me quedé con algunas cosas, otras las vendimos para
financiar el restaurante durante la crisis de dos mil siete, pues resultó que
eran artículos de colección, cada que escucho uno de los acetatos de mi tío
para mí es muy lindo, y tenía razón, le faltaban muy pocos.”
“Esa es la
tienda de discos donde comenzó todo. Ahora ya no es una tienda de discos, es
una veterinaria, pero aquí conseguí mi primer casete de rock. Era mil
novecientos noventa y uno, hace exactamente veinte años. Hace veinte años
comenzó todo, conocí al rock.”
“Esta era mi
escuela. Es la 113 y es una escuela del Estado. Ahora se ve mejor, la
arreglaron. Aquí la pasé muy mal al principio; cuando era adolescente algunos
me confundían con un niño porque en un ataque de ira me corté el cabello casi a
rape, estaba algo deprimida así que esa era la burla. Desde aquí, al otro lado,
se ve la escuela privada de donde me expulsaron. Sí, le rompí la cabeza a mi
novio, mi primer novio. No sé qué más fue de él.”
“Este es el
parque que describo en mi historia. Hoy está más bonito y más verde y esa es la
tienda donde conocí a Alberto. Fue uno de los momentos más intensos de mi vida.
Su casa de él estaba más allá, hacía abajo, como verán es una zona de casas
pobres. No sé qué fue de él. Creo que no estudió nada y se casó y se fue a
vivir a otra ciudad. No fue un artista eso lo sé. Pero si lo viera ahorita, no
sé, creo que nunca dejé de estar enamorada de él. Es extraño el primer amor.”
“Ahí donde
está ese edificio no había nada. Era un prado, donde algunos chicos jugaban
futbol. Fue ahí donde por primera vez toqué en un escenario; no sabía nada, no
sabía nada de nada, no sé cómo lo hice. Simplemente me decidí a hacerlo y es
probable que si hubiese decidido no hacerlo no hubiera sido músico.”
Ana: Ellas
son mis amigas, eran mis amigas de la infancia, mis compañeras musicales, ella
es Alicia.
Alicia:
Hola.
Ana: Ella es
Lola.
Lola: Hola.
Ana: Ella es
Amanda.
Amanda: Hola
a todos.
Ana: Alicia
es licenciada en administración de empresas y tiene dos hijos y un esposo. Ella
era fascinante, organizaba todo. No me sorprende que ahora siga en eso de la
administración.
Alicia: Te
extrañamos mucho Ana. Por supuesto estábamos enteradas de todo lo que hacías,
pero si fueron muy bonitos momentos los que vivimos. Recuerdo… que tú eras
guapísimo ja ja ja. ¿Ya les contó que cuando éramos pequeñas hubo una etapa en
que se veía como un niño? Pero un niño guapo, bonito. Se lo decíamos siempre y
le molestaba muchísimo. Luego ya nos dimos cuenta de que era muy berrinchuda y,
Ana, qué mal manejabas la frustración, te costaba mucho trabajo controlarte
cuando no lograbas lo que querías.
Lola: Si,
siempre fuiste así. Llorabas por todo.
Ana: Si,
todavía soy así, ese es mi sello. Lola hoy es también mamá, tiene dos niños,
uno de tres y otro de cuatro, está casada con un jardinero, ¿cierto?
Lola: Sí,
pero un buen jardinero, se encarga del césped del estadio Azteca, por ejemplo.
Ana: En el
año 2001, Lola hizo su última gira antes de dejar la música. Tocaba el piano,
la guitarra y era muy buena, ¡era encabronadamente buena!
Lola: Aún lo
soy, sí, ¡pero ya toco solo en las fiestas infantiles de mis hijos!
Ana: ¿Aún lo
eres? ¿Y yo era la presumida?
Lola:
Estabas obsesionada con tu aspecto, eso era seguro. Cuando te conocí traías
muchas cosas de la escuela de los chavos de dinero, por eso chocabas mucho…
chocábamos mucho, tenías una concepción distinta de cómo debían ser las cosas.
Eras todo eso, pero eras siempre muy linda, entregada, una amiga súper. La
hubieran visto, tocaba, escribía, componía, se arreglaba, estudiaba, te volvía
loca… tenía una energía increíble.
Ana: Como
pueden ver, Lola ya no se viste de negro ni dice groserías.
Lola: No, ya
no las digo, solo si me lleva la chingada.
Ana:
Finalmente, ella es Amanda, nuestra baterista. Su hijo es Zacarías está aquí. Cuando yo lo conocí era un chiquito de un año
y ahora es un joven apuesto.
Y este era
el lugar donde ensayábamos y donde ahora les vamos a hacer una demostración…
Amanda: Yo
ya no me acuerdo.
Ana: No me
digas eso, Amanda.
Amanda: No
es eso, es que Ana yo hace diez años que no toco una batería.
Ana: Pero lo
hacías muy bien.
Amanda: Pues
sí. ¿Recuerdas el concurso?
Ana: Si, ¡el
robo del año! Fue… lo hicimos muy bien. Ganamos el segundo lugar. ¡El segundo
lugar!
Alicia:
¡Ves!, siempre obsesionada por ganar, por ser la importante. Esa fue y sigue
siendo Ana. ¡Aún le molesta recordar ese segundo lugar!
Ana: Fue
duro sí. Fue muy duro. Pero salió bien.
Lola: ¿Ya
buscaste a Alberto?
Ana: No, me
dijeron que ya no vivía ahí.
Alicia: Pero
hace mucho…
Lola: Se fue
para provincia. Seguramente con lo bonita y exitosa que eres…
Alicia: ¡Y
famosa!
Lola: …ya
tienes alguien más, pero ese Alberto no te convenía.
Alicia: Lo
dice porque siempre lo quiso ella, ¡siempre lo quisiste Lola!
Ana: ¡Si,
siempre lo quisiste!
Lola: Absolutamente
no, yo no te hubiera hecho eso, Ana. Me dolió verte así cuando lo rompiste. Me
sentía mal por ti, porque si lo querías enormemente. Les debo de decir que si
lo quería…
Ana: Fue mi
primer amor.
Lola: …pero
te merecías algo mejor. ¿Vamos a tocar o no?
Ana: Ese es
el plan.
Lola: Pues
vamos.
Alicia: ¡El
grupo se reúne luego de casi veinte años!
Ana: No
estamos tan viejas, Alicia.
Alicia: Si
lo estamos.
Lola: ¿Cómo
se conectaba esto?
Amanda: Yo
ya estoy, pero no les prometo nada.
Ana:
Tranquila, Amanda, te va a gustar.
Lola: Da la
señal, Amanda
Amanda:
¿Cuál tocamos?
Lola: La de
condones
Ana: Buena
elección.
Lola: ¿Ya
dejaste de ser virgen, Ana?
Ana: ¡Jódete,
Lola!
Amanda:
¡Uno… dos… tres…!
Y ustedes
saben, sonó a rock.”
“Si, no sé qué
más les pasó a los Ontiveros. Sé que perdieron mucho dinero cuando en 1994 vino
la crisis económica y sus inversiones se vieron afectadas. Tenían mucho dinero
ahí. Sé que Luis traicionó a su padre y se alió con la compañía de teléfonos y
celulares que hoy en día hay aquí, así que todavía debe ser muy rico. ¿Su sello
discográfico?, no lo sé, nunca supe de su existencia concreta y hoy en día no
sé qué pasó con su sello discográfico ni como se llamaba.”
“Verán, con
Julio tuve contacto mucho tiempo después de que me fui, fuimos novios a
distancia y de pronto nos aburrimos los dos. Pero ustedes quieren saber de
Mercedes, ella sigue en Europa, tiene una pareja y es muy prospera. Y solo les
diré, porque ella es muy discreta, que vive en Milán y si ven las pasarelas de
la próxima temporada, es casi seguro que ella maquilló a alguna de esas
modelos. Es todo lo que puedo decirles, pero bueno, sí la sigo viendo, es mi
amiga.”
“Y
finalmente yo, Ana, ¡el centro del universo! Pues si fui a la preparatoria en
Londres y estudie ahí… y luego estudié composición en esa misma ciudad. Ahí en
Londres estuve en algunas bandas, pero sin duda lo más importante fue cuando me
fui a España y desde ahí surgió este proyecto. ¿Qué más? Perdí mi virginidad en
Manchester a los diecisiete años con un eslavo guapísimo de nombre Vladimir. No
estoy casada, así que si alguien está interesado en una chica linda, talentosa
y dramática… ¿no querían saber eso? ¿Qué
más? Nada más. Bueno, al grano, estamos en México porque estamos de gira y
tengo que subir en unos segundos a ese escenario, ustedes saben, rock’n roll… Entertain
us ¡Adiós!”

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